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De camino a Extremadura

De cara al invierno, Diego Torres y sus familiares repiten como cada año la práctica de la trashumancia, llevando a sus vacas avileñas desde Navarredonda de Gredos (Ávila) a los pastos de Aljucén (Badajoz).

Los Torres son unos de los pocos ganaderos que siguen practicando la trashumancia en Castilla y León, a través de las vías pecuarias -denominadas cañadas, cordeles, veredas y coladas, según su importancia y anchura. Conducen 300 cabezas de ganado de Raza Avileña – Negra Ibérica. Llueva, nieva o haga sol, allí están al pie del cañón.

Partieron con la vacada a principios de semana de la localidad abulense de  Navarredonda de Gredos. Duros y gélidos días les esperan hasta que lleguen a Aljucén (Badajoz), donde no hace tanto frío y las vacas tienen alimento. Las imágenes, muy familiares para algunos y muy sorprendentes para otros muchos se repiten…

La trashumancia es una práctica del pasado y del presente que sigue dejando con la boca abierta a muchas personas que la contemplan desde sus lugares de paso. Porque es una práctica muy importante. Tanto es así que fue declarada el 11 de abril de 2017 como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural  Inmaterial de España, por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

El traslado en camiones suele ser el sistema más habitual, pero su coste es elevado y puede generar estrés a las vacas. Por ello, todavía quedan ganaderos que practican la trashumancia a la antigua usanza, pese al curso imparable de la modernidad. Y es una gran noticia, puesto que llevarla a cabo ofrece grandes beneficios para el medioambiente. Tales como permitir un uso extensivo y óptimo del territorio, prevenir incendios, facilitar la recuperación del terreno en otoño y conservar hábitats de alto valor ambiental.

400, aproximadamente, son los ganaderos que realizan esta práctica en Ávila y cerca de 30.000 las reses que desplazan.

Cuando pase el duro invierno,  estas avileñas volverán a recorrer el mismo camino, los mismos cerca de 250 kilómetros, en esta ocasión rumbo a la Sierra de Gredos.

Desde Carne de Ávila todo nuestro apoyo y admiración por esos ganaderos trashumantes que se dejan la piel durante estos días. ¡Mucho ánimo!